Akihabara, primer día en Japón y sueño cumplido
Tuvimos la suerte de que nuestro hotel estaba cerca de Akihabara, el lugar al que tenía más ganas de llegar de todo el viaje y es que, no voy a negarlo, soy friki, muy friki. ¿De qué? Pues de todo lo que hay en Akihabara: anime, manga, electrónica.
En Akihabara nos podemos encontrar centros comerciales inmensos donde degustar el Okonomiyaki, un plato típico de Japón que raramente encontrarás fuera de este país y que, sin duda, recomiendo. Para mí, el mejor plato del país, algo sublime (muy interesante ver las maquetas de las comidas a las entradas de los restaurantes y que merecen más de un vistazo e incluso alguna foto).
Por otro lado, también encontraremos figuras excelsas de nuestros héroes de acción de videoconsolas o de películas. Los aparatos electrónicos siendo Japón no podían ser normales, es lo más innovador del mercado y, con un poco de suerte, te los encontrarás a muy buen precio. Si tú no eres una persona que le gusten los centros comerciales también tienes tiendas en las calles que harán las delicias de los seguidores fervientes de anime y manga.
Estatuas, llaveros, miles de productos dirigidos a este mundo, y en cuanto a puestecillos en la calle, los takoyakis para mí fueron el descubrimiento, no voy a decir más, sólo pruébalos: baratos, ricos y de distintos sabores, yo no paré de cenarlo en las dos semanas que estuvimos allí )). También comentaros que si buscáis algo más raro, aquí tendréis un edificio entero lleno de temas picantes que es interesante ver, no tendrás que ruborizarte y podrás ser una persona más comprando aquí o sólo verlo como algo turístico más.
Es muy importante que en todo Japón miréis en vertical, es decir, en España estamos habituados a ver los cafés y las tiendas a pie de calle, en Japón por la falta de espacio se las han ingeniado para que todo esté en los diferentes pisos, sean oficinas, cafés, tiendas... así que abrid vuestra mirada bien por todos los lugares por los que paséis.
Akihabara puedes identificarla con los colores, las luces, la modernidad pero también hay algo diferente que el resto del mundo no profesa igual y esto es gracias a los japoneses, el respeto. Algo que creo que se debe aprender de allí e inculcar a nuestros menores. Sin duda, Akihabara es un buen lugar para empezar a aprenderlo.


