Manolo Zapata es uno de los tres...
Manolo Zapata es uno de los tres grandes del flamenco en Arcos de la Frontera. Entre ellos destacó por la pureza de su cante siendo recordado por todos por la calidad y el sentimiento de sus saetas, cantadas al estilo antiguo, al modo “viejo”. De ahí que también fuese un especialista en los fandangos y en los palos más hondos.
Su hijo Manuel Gallardo es conocido por todos como Manolo Zapata. Es un artista polifacético que seguro que pronto tendrá su propio busto porque es una figura indiscutible en el arte cofradiero, donde incluso ha sido pregonero, rociero y flamenco.
Este busto padece del mismo mal que casi todas las demás estatuas de Arcos de la Frontera, donde parece existir la consigna de colocar al homenajeado bajo palio de sombra. Es decir, bajo un árbol que dificulte su visión y le llene de sombras. En este caso como el arbolito no cumple con su obligación han rodeado el busto con diversas señales de tráfico y de publicidad.
Manolo Zapata nació y se crió en el Barrio Bajo y hasta él hay que ir para ver su busto. Una vez llegados a Arcos de la Frontera en lugar de ir hacia el centro urbano se debe de continuar hacia delante, bordeando el tajo. Son unas vistas preciosas, desde el mismo río, por lo que el camino es recomendable. Una vez se cruce el puente sobre el Guadalete se entrará en zona urbana nuevamente, encontrándose allí una pequeña rotonda donde se halla el busto.
A nivel técnico no tiene nada de especial, reproducción en bronce de estilo realista, con el cantaor bajo su típico sombrero. Fue inaugurado en abril de 1998.


