Un pequeño paraíso a pocas horas de Bangkok
Cerca de Bangkok, existe un lugar que aún no ha sido tomado por los turistas, en el que las playas son de fina arena blanca y las cristalinas aguas se vuelven turquesa con el reflejo del sol. Un lugar donde jugar con fuego y volar como un pájaro.
A solo 220 kilómetros de Bangkok, en el Golfo de Tailandia se encuentra la isla de Koh Samet. Cuna de leyendas de piratas, princesas y gigantes, esta isla, de tan solo seis kilómetros de longitud, es el lugar perfecto para hacer una escapada desde la capital de Tailandia.
El acceso a la isla se hace desde el embarcadero de Ban Phe, en la comarca de Rayong. Llegar allí desde Bangkok en taxi cuesta unos 2.500 THB (60 €), aunque puedes llegar a sacarlo por 1.600 (40 €) y se tarda unas tres horas (todo depende del tráfico que encuentres para salir de Bangkok). Esta es una buena opción si viajas en grupo, pero, si viajas solo, también hay autobuses que salen desde distintos puntos de la ciudad.
La mayor parte de Koh Samet pertenece al Parque Nacional de Kao Laem Ya-Mu y, en teoría, debe pagarse una tasa de 200 THB (5 €) por entrar a la isla. Sin embargo, pagarla o no dependerá del azar, de dónde te deje el barco y de la temporada del año en que la visites.
La mejor manera de recorrer la isla es alquilando una motocicleta. Cuesta 100 baths (2,50 €) la hora y las principales carreteras de la isla están asfaltadas. Además, en la playa, se puede disfrutar desde el buceo en arrecifes de coral, hasta el parasailing, un vuelo con paracaídas tirado por un barco.
Un pequeño paraíso a pocas horas de Bangkok. Lo mejor de Koh Samet es que, aunque los hay, no está inundado de turistas y la construcción tampoco ha hecho estragos en la isla. Por eso es la mejor escapada desde Bangkok.


