Muy caro y totalmente desaconsejable
En junio mi familia y yo decidimos emprender un viaje por Asturias y Cantabria alojándonos en campings. Buscábamos campings que estuvieran bien situados y a ser posible, de primera categoría.
Pues bien, mis padres llegaron algo antes a Santander y al ver la buena situación de este camping decidieron acampar aquí sin antes consultarnos; de haber sido así, antes hubiéramos buscado en foros y páginas de opinión. A priori, parecía ser un buen camping, por la buena situación y la buena sensación que nos dio a llegar. No fue así. La actitud del recepcionista dejaba mucho que desear, un señor bastante antipático.
En cuanto a las duchas, su uso se limitaba de 8 a 22:30, a las en punto echaban el candado y si por casualidad tenías alguna incidencia por la noche, hasta las 8 te quedabas como estabas. No me gustaría pensar en niños pequeños, gente que se alojara más tarde, gente con incontinencia...
En las duchas sólo había una papelera en un pasillo de unos 20 metros, con lo que si estabas al principio tenías que dar unos cuantos viajes. Las duchas de caballeros tenían un pulsador, por lo que el agua no salía regulada. No había percheros aunque sí unos cuatro bancos en mitad de la sala.
En cuanto a los aseos, tampoco había percheros. Así que no se te ocurriese ir justo antes de entrar a la ducha. Tan sólo había un rollo de papel a la entrada del pasillo de los aseos, antes de entrar al wc tenías que coger lo que pudieras necesitar. Por cierto, se acabó el rollo por la mañana y eran las 19 horas y no lo habían repuesto. Había sólo una papelera para todos los lavabos.
En la zona de fregaderos nos encontramos con que no había agua caliente y ni una sola papelera, la gente entraba a los lavabos a tirar la comida o directamente la dejaban en los fregaderos. UNA GUARRADA.
Por lo que he podido leer, la gente se queja también del ruido, no fue nuestro caso porque practicamente estábamos sólos.