Enrique Aranda
Si buscas un lugar acogedor
No esperéis un derroche de simpatía ni que se os trate como de la familia, para eso os vais al bar de vuestro barrio. Este es un local profesional con un personal que comentará lo justo y necesario para dar un buen servicio. Aquí encontraréis platos atípicos, muy bien elaborados y con muy buena presentación. Bien es cierto que la carta no es muy extensa, pero estamos hablando de un hostal-restaurante de montaña y no del Foster de tu centro comercial. Sería indecente, en los tiempos que corren, tener una extensa carta, a diario disponible, en un lugar donde la afluencia de gente no es frecuente y estar desperdiciando comida.
Insisto, no debéis dejar de probar este local, sobre todo cuando nieve. Yo estoy deseando ir con una buena nevada, porque si ya es acogedor en un día de frío invierno, no me imagino lo estupendo que debe ser degustar una buena carne y un buen vino con buena compañía y al abrigo de esas cuatro paredes.
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