Paseo de Puerto Madero por la Avenida Trisán Achával Rodríguez
Comer en Puerto Madero, la zona más exclusiva de Buenos Aires tras Recoleta, es posiblemente un lujo y ya no digo invitar, algo que hacer una vez en la vida. Tras cruzar por los mejores hoteles y edificios de la ciudad, para poder pasear por el puerto…uno no sabe qué hacer para calmar el hambre sin romper con el Presupuesto Anual del Viajero. La solución: El Paseo Achával Rodríguez.
Situado a la entrada de la Reserva Ecológica –cita obligada de Buenos Aires-, este paseo es perfecto para relajarse y almorzar algo en los chiringuitos parrilleros. No pocos amigos de acá me han repetido la misma impresión: “los mejores choripanes y bondiolas de todo Buenos Aires están acá en el Paseo”. No soy experto en las parrilladas de cerdo, pero las cosas como son: están muy buenos y es costumbre ver largas colas en todos los chiringuitos los viernes y sábados por la noches, ante el deseo de las familias de bonaerenses de salir a comer algo rico fuera de casa, pero sin necesidad de vaciar la chequera.
Los choripanes –un híbrido entre el chorizo y la salchicha- están a 18 pesos, los “panchos” (perritos calientes) están a menos de 20 pesos, las hamburguesas completas están a 28 pesos, las bondiolas a 34, los churrasquito o vacíos –carne vacuno- completos oscilan entre los 35- 40 pesos depende de cada chiringuito. En definitiva, si te apetece tomarte algo rápido, sabroso y no por mucha plata, hay que ir al Paseo de Puerto Madero.


