Nos vamos a setas?
Una de las actividades más características del otoño, especialmente en Cataluña (donde hay una gran tradición) es la recolección de setas. Quizás no te lo parezca pero resulta bastante divertido, y además permite disfrutar de un agradable paseo en contacto con la naturaleza. Aunque según nos explicaron, sólo hay unas 200 especies de setas venenosas de las más de un millón que existen identificadas, lo más recomendable es ir acompañado de un guía.
Nosotros fuimos con uno de la empresa de turismo activo y aventura Indomit, que nos llevó al bosque de Coforb (en la comarca del Berguedá). El paraje es realmente espectacular. No hay ninguna "ciencia" para coger setas, consiste simplemente en ir caminando y buscando con la vista. Una vez encuentras alguna, hay que sacarla de la tierra sin romperla, o en su defecto, cortándola por el pie con un cuchillo. Se deben recoger en cestas de mimbre, para que las esporas puedan ser recuperadas por el bosque y volver a crecer.
A pesar de que estaba comenzando el otoño, y este año no ha llovido casi nada, logramos coger 3 cestos llenos de setas!! Claro que no todas eran comestibles, no porque fueran venenosas, sino porque según nuestro guía, no tenían valor culinario. Lo que sí hallamos fue algún preciado "rovellón" (níscalo) y un montón de gigantescas "apagallums" (macrolepiotas). Éstas fueron las que más me llamaron la atención ya que no sólo se comen a la plancha regadas con un majado de aceite, ajo y perejil (nos las prepararon en el restaurante y estaban riquísimas) sino que el paraguas es utilizado también como base para pizzas.
Es una actividad para todos los públicos, e ideal para practicar en familia. ¿Te vienes a coger setas?


