Las ruinas de My Son, son uno de los...
Las ruinas de My Son, son uno de los vestigios más importantes de la cultura Champa. Son muy antiguos, ya que fueron construidos entre los siglos IV y XIV. No obstante, los bombardeos norteamericanos en la Guerra de Vietnam y los expolios de los franceses, transformaron este complejo irrepetible en simples ruinas.
Aunque está hecho unos zorros, merece la pena pegarte un paseo por las ruinas, ya que te das cuenta de la grandeza de este lugar declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999. El complejo está muy cerca de Hoi An o Da Nang, así que no os será difícil contratar una excursión de una mañana para ver My Son y luego volver a la ciudad donde paséis la noche.
Los templos y edificios tienen muchos vestigios de la cultura hinduista, ya que los Champa profesaban esta religión. De lo poco que queda en pie, destaca la grandiosidad de algunas edificaciones, los colores rojos intensos de los ladrillos y los numerosos símbolos de la fertilidad masculina y femenina. También podéis contemplar los cráteres que provocaron los B-52 en la Guerra de Vietnam.
La verdad es que es una visita muy interesante para hacerla en una mañana y la mejor forma de conocer algo de los Champa. En el complejo hay una especie de escenario donde puedes ver bailes y actuaciones de los Champa, pero está demasiado preparado para los turistas. También debéis pertrecharos con todo tipo de protección contra el sol, ya que My Son está ubicado en mitad de la selva y el Lorenzo pica de lo lindo.


