Concebidas para funcionar como gran...
Concebidas para funcionar como gran complejo de baños durante los albores de la Roma Imperial, estas termas aún conservan parte de aquella estructura construida entre los años 212 y 216 D.C.
Todo un lugar de lujo y prestigio en la era del emperador Marco Aurelio, el cual a servido de inspiración para el diseño de construcciones modernas como estaciones de trenes o edificios públicos.
La experiencia de caminar y perderse entre tales ruinas es indescriptible, las texturas de las paredes y los restos de aquellas magníficas bóvedas son sencillamente espectaculares, además del tupido verdor que acompaña el paseo dándole un estupendo aire relajado.
Lo más recomendable es ir con buen tiempo, sentarse en la grama y simplemente observar los vestigios de imperio tan detalladamente como para que la mente viaje, luego caminar por dentro y hacer buenas fotografías del pasado.
Si el dibujo y el arte son la pasión, es el lugar perfecto para llevar carboncillo, marcadores o plumas e inspirarse para hacerle un buen regalo del propio puño a algún ser querido.


