Buena localización y ambiente tranquilo.
El hotel Crockett recibe su nombre de uno de los héroes de la batalla del Álamo.
Su localización no podría ser mejor: justo en el límite del centro de la ciudad, por lo que su calle no es nada ruidosa y se puede circular tanto en coche como a pie con tranquilidad. Además tiene el Álamo a sus espaldas -literalmente- y está a pocos minutos a pie de cualquier zona del centro y de la estación de tren.
Tiene 2 entradas: la principal, que está frente a la piscina (exterior), y la trasera, que da al Álamo (esta puerta se cierra a las 10 de la noche).
En la entrada principal está el front desk, decorado con un piano y sillones de cuero. Seguidamente encontramos el lobby o zona común, con paredes de ladrillo visto y más sillones de cuero. Ésta zona está iluminada con luz natural y las ventanas de las habitaciones interiores dan aquí. Comunicando con el lobby, pero en la parte trasera, está el desayunador con grandes ventanales a la calle.
En el lobby hay un ordenador con internet e IMPRESORA para uso gratuito de los clientes.
Ernie’s, un PUB de estilo clásico/sombrío, también está situado en el lobby.
Las HABITACIONES son muy luminosas, con suelo de moqueta, paredes pintadas en un tono verde pastel y muebles funcionales. Las ventanas tienen bonitas persianas venecianas de madera. Yo tuve la suerte de poder quedarme en una de las suites, que además de ser increíblemente espaciosa y contar con su propia mini cocina, también tenía ventanas que daban a dos calles diferentes. Ah, internet llega a las habitaciones y además va rápido ;-)
El BUFFET DE DESAYUNOS, sin embargo, me decepcionó un poco. Como opciones saludables sólo ofrecían melocotón o piña en almíbar, y algunos yogures de sabores. Como plato caliente: huevos revueltos, jamón cocido o frijoles. Aparte de eso, sólo había pan de molde. Cuando estaba apunto de darme la vuelta para ir a desayunar fuera del hotel, descubrí que también tenían tortillas calentitas y acabé haciéndome unos mini burritos de jamón, queso y frijoles que no estaban nada mal.
El hotel cuenta con una mini PISCINA exterior y zona para tomar el sol frente a la entrada principal. Además, aunque no tiene GIMNASIO propio, es posible utilizar las instalaciones del hotel vecino.
El PERSONAL del hotel se mostró increíblemente amable durante toda mi estancia, ayudándome incluso a decidir las mejores rutas para las visitas que tenía que hacer y buscando en internet información sobre horarios.


